Discapacitados: Igualdad de derechos para todos los vecinos


LR.- La igualdad de derechos de que gozan los ciudadanos ante la ley suele ser motivo de interpretaciones que  empujan al error. El caso de las  discapacidades físicas es un ejemplo elocuente. Una  abogada del ámbito del foro de la Capital Federal padece de un impedimento motor, y aunque esa deficiencia  parcial no le impide analizar concienzudamente los  casos que le toca llevar por ante la Justicia ni para  razonar con argumentación jurídica que le ha valido el  respeto de sus colegas, sucede que el Palacio de Tribunales carecía de elementos que facilitacen el desplazamiento de quienes sufren de impedimentos locomotivos.  La letrada, por supuesto, ha debido declinar litigios  que deban tratarse en edificios obsoletos que no cuentan con rampas, ascensores adecuados ni corredores  con la suficiente anchura como para permitir el traslado por medios rodantes.  La protagonista -o, peor, víctima de esta historia sintió  afectados sus derechos y por tanto accionó contra el  Estado Nacional y el Poder Judicial, respectivamente,  por incumplimiento de la ley de protección integral a  los discapacitados. La medida cautelar llegó al despacho del juez de primera instancia que rechazó el pedido de inmediata construcción de rampas provisionales.  Sin embargo, la letrada apeló el fallo y se apresta a dar  batalla legal para que, en definitiva, los organismos  gubernamentales encargados de cumplir con la Ley no  hagan caso omiso de sus disposiciones ni terminen por  hacer dormir el sueño de los justos a las normas en  vigencia.  Es frecuente observar en distintos ámbitos, entre los  que cuentan algunas comunas,  de la preocupación por las autoridades en cumplir con  las disposiciones, y también se puede apreciar la olímpica ignorancia de las reglas de convivencia por parte  de ciudadanos sin impedimentos, que taponan con sus  vehículos las rampas de ascenso y descenso de las  veredas, situadas en las ochavas de las esquinas, sin  que aparentemente se consiguen penas ejemplarizadoras.  En Estados Unidos, por caso, los derechos fundamenta les, tales como los de los ciudadanos discapacitados,  ocupan sitial preponderante en los estrados judiciales.  Existe una abultada jurisprudencia acerca del amparo  que la Ley Fundamental debe a todos los habitantes del  país, sobre todo cuando los casos en juzgamiento apuntan a eliminar la arbitrariedad y el desequilibrio.  Los tribunales norteamericanos fallan frecuentemente en favor de las peticiones de los ciudadanos con  relación a omisiones que podrian ser categorizadas  como de veniales, pero que en rigor afectan a innumeroso grupo humano. La actitud de la abogada de los tribunales capitalinos  es una avanzada digna de destacar. Fundamentalmente  porque sienta un precedente que no puede ser olvidado.  Los derechos individuales y colectivos consagrados en  nuestra Carta Magna deben ser motivo de permanente  observancia para corregir, cuando corresponda, los  errores del poder administrador, y para que, finalmente, la Ley sea cumplida a cabalidad.

 


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