Imperdible muestra de Juan Gatti en el Cine Dante de La Boca


 

En la Boca, más precisamente en el emblemático cine Dante, Juan Gatti presenta una muestra tan interesante como la personalidad de su autor.

Es un evento para no perder. Gatti priorizó la cartelería como forma de expresión de su arte.

Ello nos permite disfrutar, junto a su maravillosa creatividad, del recuerdo de una época que es muy cara a nuestros sentimientos. Películas, actores, directores desfilan ante nuestros ojos, al igual que modelos, diseños, tapas de discos y posters. que nos envuelven con la magia de su autor.

La muestra es una parte de su vasta obra, una recorrida por el arte y la cultura pop hasta el cine español con Almodovar, pasando por la moda, la historia, el cine y la revista de otros tiempos y el «aggiornamiento» con España donde fue valorado hasta considerarlo un hijo de la península.

La prueba de ello es esta biografía editada por la revista Vogue en su versión española

«Dice haberse sentido siempre “un desarraigado”, un ciudadano de aeropuerto, sin embargo aquí, en España, lo consideramos una suerte de lujo patrimonial. Tanto es así que la mayor parte de su trabajo -desde los carteles de las películas de Pedro Almodóvar y hasta las portadas de discos tan emblemáticos como el Descanso dominical de Mecano- compone una parte importante de la memoria visual española de los últimos 30 años.

Nació en Buenos Aires a comienzos de los años cincuenta y siendo un adolescente comenzó a despuntar en el mundo del diseño creando lascarátulas de algunos grupos de rock underground porteños. Tras pasar una temporada en prisión decidió alejarse del régimen del general Alejandro Agustín Lanusse y marcharse a vivir a Nueva York.

A los 29 años, en un viaje desde La Gran Manzana hasta París -donde tenía un contrato con Kenzo- su vuelo recaló en un Madrid predemocrático y muymovido. Poco después de aquello, decidió instalar aquí su base de operaciones desde la que desarrolla el diseño gráfico de carteles de películas, discos y espectáculos; realiza fotografías y hace sus pinitos como artista plástico, todo ello con el inconfundible estilo entre el pop y el kitsch -que él prefiere denominar “perverso”- que tantos éxitos y reconocimiento le han reportado. Amante de las emociones, alérgico al feísmo y antidiscursivo declarado, se define a sí mismo como “obsesivo y ansioso”, riguroso en su trabajo, un trabajo al que se enfrenta “con una disciplina militar” y que como definió Ramón Úbeda, es un “cruce entre Disney y la Bahuaus”.

Trabaja, sobre todo, con y para amigos: “Por elección mía, no tengo vida privada, tampoco tengo amigos fuera de la profesión”. Entre sus amistades/clientes, grandes nombres del panorama nacional como Elena Benarroch, Jesús del Pozo y Sybilla -que le deben su imagen de marca-, Loewe o la cantante Alaska.

Según sus propias palabras: “Básicamente, yo trabajo para las personas cuyo trabajo me gusta, porque al gustarme esa manifestación de su personalidad me está gustando la persona”. Especialmente prolífica ha sido su colaboración con el director Pedro Almodóvar al que conoció en los tiempos de La Movida. El manchego lleva desde Mujeres al borde de un ataque de nervios, estrenada en 1988, confiando el diseño de sus carteles y de otros aspectos de sus cintas al argentino y se ha equiparado una y mil veces la relación profesional de ambos -que únicamente se vio interrumpida con Todo sobre mi madre- con la que mantuvieron Alfred Hitchcock y su cartelista Saul Bass.»

La exposición y sus características

La muestra recorre su devoción por la moda, el cine clásico, la historia del arte y la cultura pop- camufladas con guiños al cine clase B, al cine mudo, las chicas Divito y la revista porteña de antaño- trasladados al imaginario europeo, más precisamente del cine español desde mediados de 1980 a la actualidad.

Anticipándose al actual furor de los fashion films, los títulos que se proyectan en el “Cine Dante”- situado en el Distrito de las Artes- hacen referencia a tramas de moda: mientras que los de “Mujeres al borde de un ataque de nervios” admiten primeros planos de figurines, rescatan campañas celebratorias de artificios cosméticos junto con odas a sombreros vintage y a los escarpines de Roger Vivier, los de “Volver” sugieren patterns de una ficticia colección de estampas textiles bocetada por Juan en 2006. No es arbitrario que en 2014 el artista renacentista y rocker decidiera presentar“Gattimanía” y donde diversos soportes textiles- de pañuelos a fundas para almohadones y remeras-, devienen bastidores para sus trazos pictóricos. Entre los artificios cinéfilos hay posters oficiales y que devinieron iconos de la cultura visual de siglo veinte y veintiuno, otros que funcionaron como atrezzo (dícese de la utilería y artificios de interiorismo implícitos en la dirección de arte de cada film), así como también una galería de piezas que fueron descartados por directores y productores de cine pero que Gatti conserva en los archivos de diseños de su estudio de la calle Jorge Juan de Madrid.

En sintonía con la locación que cobija sus obras, el puerto de Buenos Aires irrumpe como paisaje y a modo de pasarela para los personajes de ” Muerte en Buenos Aires”, el film de la directora Natalia Meta que se sitúa en la categoría “pósters que finalmente no fueron utilizados”. Mientras que de la directora Lucrecia Martel se aprecian los diversos looks sugeridos por Gatti para “La mujer sin cabeza”. Si bien es el autor del afiche que ostenta un peinado con rizos de canecalón, trazó otras opciones: entre ella la silueta de una mujer vestida con una falda pencil de estampas pied de poule y descabezada, como si se tratase de un maniquí de un atelier de costura y a modo de gag le sumó un elenco tan arbitrario como porteño. (Porque en su póster de ficción inventó “Con la actuación de Susana Giménez, Rodolfo Bebán y de Andrea del Boca”).

En el listado de afiches oficiales asoman los trazados para “Acción Mutante” y “La Comunidad”, de Alex de la Iglesia, “El embrujo de Shanghai” de Fernando Trueba, los diseños que convocaron y conmemoraron míticos festivales de cine: la edición 1996 del New York Film Festival o el documental“The celuloid closet” junto con trazos art noveau para “Las tardes de Gaudí”, de Susan Seidelman.

Corresponde advertir al espectador argentino que el flirt de Gatti con el cine no se limita a su cameo cual sacerdote en “La mala educación” y remite a sus colaboraciones con los comienzos del rock argentino: focalizar en el plano secuencia de “Rock hasta que se ponga el sol” donde Juan Gatti baila junto a la modelo Mercedes Robirosa y detener la imagen en su rol de fotógrafo de modas a lo “Blow Up” en “Adiós Sui Generis”.

La muestra permanecerá abierta al público los días 12,17,18,19, 24,25 y 26 de abril ; de 12 a 19h

Teatro Dante (Almirante Brown 1241, La boca)

Entrada libre y gratuita


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.