San Telmo: Detuvieron al marido de la mejor amiga de la diseñadora asesinada


Romina era la mejor amiga de Celina Bergantiños (29). El sábado por la noche, poco después de que la joven fuera encontrada asesinada en su departamento de San Telmo, ella fue una de las primeras en hablar con los policías de la Comisaría 2a. que fueron al lugar. Llorando, les contó a los investigadores sobre sus sospechas: no le gustaba nada el novio de una hermana menor de Celina que iba a visitarla y se quedaba con ella todos los fines de semana.

Pero Romina cambió drásticamente su postura sobre el crimen el lunes a la noche. “Al parecer, tuvo una discusión con su marido en su casa de Monte Grande. El hombre se fue y ella decidió ir a la Comisaría de esa localidad. Allí denunció que tenía elementos para sospechar que su esposo había sido el asesino de su mejor amiga ”, contaron aClarín fuentes del caso.

Según el Diario Clarín, la novedad fue comunicada a la jueza porteña Silvia Ramond y a la fiscal Paula Asaro. Se decidió mantener un seguimiento sobre el nuevo sospechoso, de 34 años, cuando ayer, sorpresivamente, el hombre decidió entregarse acompañado de su abogado. Entonces lo escoltaron hasta los Tribunales de la calle Talcahuano, en cuya alcaidía quedó detenido.

El testimonio de Romina no es lo único que lo incrimina. Los investigadores de Homicidios descubrieron que su auto, un Citroën C3,quedó grabado por las cámaras de seguridad del estacionamiento lindero al edificio en el que vivía Bergantiños, sobre la calle Bolívar al 700.

El registro es de la tarde del viernes, cuando se cree que fue el crimen. Las mismas fuentes agregaron que los empleados del lugar contaron que un hombre les había ofrecido dinero a cambio de esas grabaciones. Por eso se hará una rueda de reconocimiento.

Para completar el panorama, aparecieron dos testigos –amigos del sospechoso–, quienes declararon que él les confesó que había matado a la chica. Según estos testigos, no se trató de un robo sino que todo fue producto de una discusión: el marido de Romina acusaba a Celina de haber robado ropa (que Romina vendía) de su casa de Monte Grande.

Celina –empleada de una casa de diseño del Buenos Aires Design, de Recoleta– fue encontrada asesinada en su pequeño departamento el sábado a la tarde. Según los forenses, la mataron entre la tarde y la noche del viernes. El asesino había dejado las hornallas de la cocina abiertas, calculando que se produciría una explosión que ocultaría el homicidio.

El asesino la asfixió estrangulándola con sus manos, pero en el lugar quedó tirado un cordón con el que habría intentado ahorcarla. La joven tenía muchas marcas en su cuello. “Estamos viendo si se las hizo ella misma tratando de que no la estrangularan”, explicó uno de los investigadores a Clarín.

Este dato es importante porque, por pedido de la fiscal Asaro, se mandaron a analizar las uñas de la víctima. El objetivo es determinar si en un acto de defensa la chica pudo rasguñar a su agresor y conservar en sus uñas el ADN.

Para los investigadores, lo que desde el principio estuvo bastante claro fue que a Celina Bergantiños la había matado alguien de su círculo íntimo o, al menos, alguien que ella conocía. Para llegar al departamento desde la calle es necesario trasponer tres puertas, cada una con su cerradura. Celina había cambiado la combinación de la llave de su casa el miércoles porque ese día detectó que faltaban 350 dólares que venía ahorrando. El dinero estaba escondido y no eran muchos los que sabían de su existencia. También faltaban una computadora y un celular. Por eso se dio por seguro que el móvil era el robo. Ahora la detención del marido de la mejor amiga de la víctima podría agregar algún elemento personal o pasional al caso.