En la Ciudad: Durante tres días se podrá participar en la decoración del cáliz para Francisco


pallarolsPallarols en persona instalará de 10 a 16 una mesa de trabajo, con la copa que prepara, destinada al vino de la misa del pontífice en la plaza Estado del Vaticano, en Viamonte y la avenida 9 de Julio, al lado del teatro Colón, para que todo interesado pueda dejar su marca, informó el propio artista a Télam.

El artesano será acompañado por el padre César, el cura roquero, que se presentará con su banda “Los pecadores”, un motivo más para convertir el lugar en un foco de atención en el centro porteño.

La pieza en elaboración ya está siendo intervenida por miles de personas en pueblos, instituciones y todo lugar que visite el artista, quien de este modo dota a su creación de una autoría multitudiaria. En mayo, el proceso continuará en una feria de platería en el Vaticano.

Pallarols, de 70 años, sexta generación de una familia de orfebres de origen catalán que trabajaron para los papas León XIII, Pío XI y Pío XII, es el artífice de los bastones de mando presidenciales argentinos desde la restauración de la democracia, en 1983, y autor de innúmeras piezas, desde joyas hasta medallas religiosas, encargadas por personalidades y entidades de la Argentina y del exterior.

También hizo un cáliz para el papa anterior, Benedicto XVI, y fue a entregárselo acompañado justamente por el entonces cardenal Jorge Bergoglio, el actual papa.

El artesano había conocido a Bergoglio hace más de veinte años, siendo proveedor de medallas para alumnos destacados de la Universidad del Salvador, de la que el religioso era rector.

“Decime Jorge, me pedía cuando yo lo trataba de monseñor. Para él hice la primera medalla de plata de la Argentina de la Virgen Desatanudos”, revela.

Pallarols relata que Bergoglio, “en un viaje a Alemania por el año 1992 se había interesado por esta devoción y volvió con algunas imágenes. Con ellas hice la medalla, que puse en un marmolito negro con la leyenda ‘Nuestra Señora Desatanudos protégenos’”.

El cáliz que actualmente elabora el artista fue concebido hace meses cuando nadie imaginaba que habría un papa argentino.

El Vaticano había autorizado a Pallarols a instalar en mayo próximo una feria de platería argentina, y éste prometió un cáliz para el papa. En medio del proceso de elaboración, que lleva varios meses, se produjo el alejamiento de Benedicto XVI y la elección de Francisco.

“Conociéndolo, retoqué el diseño, para que fuera más sencillo. Sólo tendrá las siglas JHS que están en el emblema de los jesuitas, y la imagen de la Virgen Desatanudos”, informa.

La copa consta del pie, el puño y el vaso con dos capas, la interna lisa, y la externa decorada. Los millones de golpecitos que recibirá darán a las superficies exteriores la textura de martillado.

Quienes visiten el Vaticano en mayo, a partir del día 3 o 5, aún falta definirlo, podrán dejar también su marca. Luego habrá oportunidad durante una semana en Loreto, en la región italiana de Marcas.

La exposición se denominará “El gaucho, su tradición y su fe”, se instalará todo el mes en la galería Carlomagno, en el ala izquierda y constará de unos 180 objetos de platería y algunas decenas más de otros productos artesanales representativos.