Mi Ciudad: Lugares con historia

 

Recorrer la ciudad es uno de los grandes placeres que podemos darnos. Con sólo mirar las cúpulas de los viejos edificios, sus balcones, su belleza arquitectónica y la diversidad de estilos que nos ofrece esta recorrida es, en sí misma una maravillosa experiencia.

Cada uno de sus muros nos cuentan tradiciones e historias de gente que transitó la ciudad, cada barrio, cada vereda…

Hoy contamos una de esas historias, la de la  Iglesia Ortodoxa Rusa

En el S. XIX llegaron a Argentina los primeros inmigrantes ortodoxos de origen griego, también eslavos, marinos. Los cuales tenían buenos conocimientos de náutica, y prestaron sus servicios a la marina nacional cuando ésta se encontraba en los inicios de su organización.

Algunos años después de la llegada de los griegos y esclavos empezó la afluencia de los sirio- libaneses, quienes pertenecían al Patriarcado de Antioquia, alcanzando un gran desarrollo en el comercio y la industria argentina.

Estos inmigrantes formaban parte de una comunidad ortodoxa, la cual no tenía representación. No había en todo el sur de América ninguna iglesia Ortodoxa, ni tampoco ningún sacerdote de este culto. Con lo cual, al momento de querer formalizar sus matrimonios, bautismos, o bien, para satisfacer sus necesidades espirituales, recurrían a otros cultos. Por eso, hicieron una petición a través del Cónsul General de Rusia en Buenos Aires, Don Pedro Christophersen, la cual fue presentada a su Majestad el Emperador Alejandro III, donde se pide que les manden un sacerdote ortodoxo.

Dicho pedido, realizado el 1º de octubre de 1887 en Buenos Aires, fue suscrito por muchos señores representantes eslavos, y otros representes griegos.

Su Majestad el Emperador Alejandro III entendió la complicada situación de estos inmigrantes que no contaban con una iglesia ortodoxa, y el día 14 de junio del año 1888, según el calendario juliano, firmó el ¨ukaz¨, que es un decreto en el cual se ordena fundar en Buenos Aires, la Iglesia Ortodoxa, que está adscripta a la Legislación Imperial de Rusia en Sudamérica.

Finalmente, se estableció el pedido de los ortodoxos de otras nacionalidades, cuando aún había muy pocos ortodoxos rusos en Buenos Aires, y se fundó la primera y única Iglesia Ortodoxa Rusa de Sudamérica.


Primera Misa Ortodoxa

La primera misa ortodoxa que se celebró en la Iglesia Ortodoxa Rusa, se realizó el 1/13 de enero del año 1889, a cargo del Reverendo Padre Miguel Petrovich Ivanoff. La misma se hizo en dos salones que se alquilaron en una casa ubicada en la calle Talcahuano frente al Ministro de Rusia, Alejandro S. Yonin, el Cónsul general Don Pedro Christophersen, además de todos los ortodoxos y de gran cantidad de personas importantes de la sociedad argentina.

Ese día también se realizaron los bautismos de muchos niños, quienes fueron anotados en los registros de la Iglesia Ortodoxa Rusa, siendo el primer bautismo masculino el del hijo del griego Panaiotis Pitzas, llamado Alejandro en honor a Su Majestad el Emperador Alejandro III; y el primer bautismo femenino el de la hija del Capitán Don Juan Vucassovich, llamada Sofía.


La difícil tarea de levantar la Iglesia

A pesar de la alegría de la instalación de la capilla, la Iglesia Ortodoxa Rusa quedó descabezada, debido a que el Reverendo Padre Ivanoff fue requerido por su familia.

El 15 de abril del año 1891 se nombró a Constantino Izrastsoff superior de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Buenos Aires, quien desde enero estaba en Holanda brindando servicios de lector en nuestra iglesia.

Cuando Izrastsoff llegó a Buenos Aires, encontró la Iglesia Ortodoxa Rusa, ubicada en una casa de la calle Defensa, abandonada y con muchas necesidades y carencias.

Constantino se comprometió a levantarla y volver a dar prestigio a la Iglesia Ortodoxa Rusa. Para lo cual reunió a griegos, búlgaros, yugoslavos, rumanos y sirio-libaneses, muy pocos rusos ortodoxos, y de muy bajos recursos.

El Reverendo Padre Constantino envió informes al Ministerio de Relaciones Exteriores y al Ministerio de Hacienda de San Petersburgo, pidiendo fondos a efectos de levantar la Iglesia Ortodoxa Rusa y lograr que su edificio sea un exponente de la religión Católica Apostólica Ortodoxa. Sin embargo, obtuvo respuestas negativas.

De todas formas, el Procurador General del Santo Sínodo de Rusia, su Excelencia el Señor Constantino Pobedonotzeff, quien sabía de la petición del padre Izrastzoff, pidió la venia de Su Majestad el Emperador Alejandro III a fin de dar apoyo a poder levantar la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Así fue como el Padre Constantino Izrastzoff viajó a Rusia, haciéndole saber a todo el pueblo ruso (mediante diarios y folletos) de la situación de la Iglesia Ortodoxa Rusa de Buenos Aires. De esta forma consiguió que muchos contribuyeran haciendo donaciones de elementos para la iglesia, otros con dinero.

Varios miembros de la familia imperial aprobaron estos hechos, concediéndole audiencias particulares al Reverendo Padre Constantino Izrazstoff, alentándolo a seguir con la obra de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Finalmente, se pudo realizar la obra de la Iglesia Ortodoxa Rusa, realizando una fiesta onomástica de Su Majestad el Emperador Mártir Nicolás II, el 6/18 de diciembre del año 1898, el día de San Nicolás, colocándose ese día la piedra esencial de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Luego, se pusieron en circulación medallas de bronce y de plata, en conmemoración, las cuales hoy en día representan una importante rareza.

El arquitecto Don Alejandro Cristophersen fue el director de la obra, en forma desinteresada, quién además confeccionó los planos de la Iglesia Ortodoxa Rusa.


La Inauguración del Templo

La Bendición del Templo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, ubicado en la calle Brasil, dando a conocer el Parque Lezama, tiene un estilo moscovita del S. XVII y XVIII y se realizó el día 6 de octubre del año 1901 frente al presidente de la República en ese momento, Teniente General Julio A. Roca, los Ministros del Poder Ejecutivo de la Nación, el Cuerpo Diplomático y las autoridades nacionales y municipales. También hubo un representante del gobierno griego, su Excelencia el conde de Salá, Ministro Plenipotenciario de Francia, que se ocupaba de los intereses de Grecia en aquel entonces.

Quienes no tuvieron representantes fueron Bulgaria, Yugoslavia y Rumania. Sin embargo, los ortodoxos recibieron, en el Templo de la Santísima Trinidad, en la calle Brasil 315, su representación de su culto, donde iban ortodoxos de distintas nacionalidades.

La inauguración del Templo de la Iglesia Ortodoxa Rusa se difundió en los diarios más importantes del país del momento, como ser ¨La Prensa¨ y ¨La Nación¨, entre otros.

El Reverendo Constantino Izrastzoff aclaró en el sermón, que al instalar la Iglesia Ortodoxa Rusa se quiere responder al pedido de los ortodoxos que viven en Buenos Aires, teniendo como único objetivo satisfacer las necesidades espirituales de los mismos, ya que hasta ahí no contaban con sacerdote ni templo.

La edificación del Templo de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Buenos Aires, siendo el único representante del culto de la Iglesia primitiva cristiana, fue un acontecimiento de gran relevancia en la historia de la ortodoxia en Sudamérica, además de ser una prueba de la gracia y de la generosidad de Dios para con los ortodoxos, que forman en esta República una comunidad con personas de distintas nacionalidades.


Características de la Iglesia Ortodoxa Rusa

La Iglesia Ortodoxa Rusa mantiene el dogma íntegramente desde los primeros siglos del cristianismo.

Las creencias que tenía la Iglesia primitiva, antes de dividirse en Oriental-griega y Occidental- romana, se conservan en la Iglesia Ortodoxa Rusa, sin haber cambios en los dogmas establecidos por los 7 Concilios ecuménicos, celebrados los primeros 9 siglos del cristianismo.

Desde el siglo XXI, en la Catedral de la Iglesia Ortodoxa Rusa se hacen restauraciones constantemente en su interior y exterior del templo. Entre las restauraciones que se han hecho, está la de la fachada y las cúpulas características de la Iglesia Ortodoxa Rusa. También se restauraron varios íconos de la Catedral, el salón parroquial (a fines de emplear dicho salón para actividades culturales y parroquiales).

La Iglesia Ortodoxa Rusa tiene varias parroquias en la Capital, el Gran Buenos Aires y el interior de Argentina. Las cuales son asistidas por un obispo, siete sacerdotes y tres diáconos, para Argentina y todo el Sur de América.

En la Catedral de la Santísima Trinidad de la calle Brasil, se recibió la llegada del tercer milenio, donde asistió su superior, los sacerdotes, un lector y un coro que conformaban parroquianos de distintas generaciones, junto a su comunidad y familia.

 

 Iglesia Ortodoxa Rusa:

  • Dirección: Brasil 315, San Telmo.
  • Teléfono: 4361-4274
  • E-mail: info@iglesiarusa.org.ar
  • Web: www.iglesiarusa.org.ar/