Miscelánea para pensar, releer y sonreir

 

LR.-La cercanía de la costa, con su río ancho y marrón, anticipa los olores del estío. Junto a  sus aguas, como es de imaginar, se susurran  cada día palabras de amor, mentiras que se esfuman como las olas luego de golpear contra la escollera. El tiempo, eterno, sonríe ante la obstinada reiteración de gestos, de palabras y de promesas que se llevará -o no-el último viento del verano.

PARA RELEER.-“Al lado del «colegio de frailes”  como le decían estaban las  quintas. Los italianos iban roturando la tierra, la preparaban para la  simiente, la acaticiaban con las cuchillas del arado de a pié, y como la sabían  virgen -en realidad fértil como una mujer de la Umbría-la llenaban de amor y  hasta le hablaban. Claro que le hablaban. Uno de los «tanos››, de cigarro  toscano a la boca y habanillos en los  labios, le decia mentiras y le contaba de  su novia italiana. La tierra le creía porque enseguida los plantíos se erguían  en verdor y las lagunas iban cediendo  ante el avance del relleno. El italiano  cantaba algo parecido a esta letanía: ‘Il  bon contadino chìpianta la fauae coando  la pianta, la pianta cosí’. Y de acuerdo a  su estado de ánimo podía alzar la botella de Chianti o llorar desconsoladamente, que estos latinos ríen y lloran por  cualquier cosa y lo hacen con igual intensidad.”  FELIPE GANFOL  ‘Los años de agua”  Colección ‘Norte Viejo”

*MENTIRA CRIOLLA  «Aparato homologado»

COLABORACIONES  Siguen llegando colaboraciones de nuestros lectores con palabras olvidadas o caídas en desuso.  Aquí van algunas: eolifato, menestral, tutía  inverecundo, caletre, albañal y buñuelos, entre  otras.

*LA FRASE FUNESTA  «¡No me gusta que nos veamos a escondidas. Pensá que  ésta es la primera vez y la última…!››

*DESGRACIA  «Cuando compré el coche, me dijeron que hacìa  una compra para toda la vida. Y tenían razón: ¡No  se lo puedo encajar a nadie!

*RECUERDELO  Si su propósito es ayudar a una causa noble, como por  ejemplo un comedor infantil o una escuelita humilde, no  confíe en intermediarios. Concurra, interiorícese de las  necesidades de la institución con la que desea colaborar  y canalice su contribución. ¡Demasiadas muestras de  egoísmo e inhumanidad de quienes dicen querer a los  pobres se observan a diario!

*LO IMPORTANTE  No creerse el ombligo del mundo.

 

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