Mi Ciudad: Salidas para realizar en familia

 

El Mercado de San Telmo, ubicado en las calles Defensa, Carlos Calvo y Bolivar, en el Barrio de San Telmo, fue inaugurado en el año 1897.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires nombró al Mercado de San Telmo como Monumento Histórico Nacional en el año 2001, perteneciendo al legajo cultural.

El Mercado de San Telmo no es un museo, sino que se mantiene activo en la actualidad.

Los Puestos del Mercado de San Telmo

Los puestos se renovaron con el tiempo, ampliando y restaurando la estructura básica que tenía el Mercado de San Telmo, e incorporando los puestos de venta de antigüedades.

A partir de la incorporación del rubro de antigüedades al Mercado de San Telmo, se atrajo mucho la visita turística, gente que viaja y que hoy vive en el barrio, junto a los vecinos de toda la vida.

Hay puesteros que trabajan con continuidad en el Mercado de San Telmo, desde hace más de 40 años, habiendo obtenido el puesto por herencia de sus padres, una herencia que tiene más valor histórico que económico.

Características del Mercado de San Telmo

Teniendo en cuenta los tiempos que corren, el Mercado de San Telmo es un lugar en el que aún se conserva la arquitectura de la época, y la esencia que tuvo el barrio inicialmente.

La humildad de los puesteros, las anécdotas que guarda cada uno, los recuerdos por los que pasaron unas cuantas generaciones a lo largo de más de cien años, todo perdura en cada baldosa del Mercado de San Telmo, en cada vitral, en cada puestero… Todo se traduce en una metáfora artística que caracteriza el barrio de San Telmo.

 

La Arquitectura del Mercado de San Telmo

La estructura del Mercado de San Telmo permanece intacta desde el momento de su construcción.

Posee columnas de metal, vigas y arcos. Los techos son de chapa y de vidrio. Cuenta con una enorme cúpula en el centro.

El arquitecto que realizó el proyecto del Mercado de San Telmo, es Juan Antonio Buschiazzo, quien se dedicaba a la Dirección de Obras Públicas de la Ciudad de Buenos Aires, diseñando hospitales, edificios de gobierno, bancos, residencias, siendo el principal responsable del proyecto correspondiente a la Av. De Mayo.

El frente del Mercado de San Telmo se caracteriza por ser de un estilo italiano, (debido a la descendencia del arquitecto Buschiazzo).

Juan  Antonio Buschiazzo, le otorgó una elegancia moderna al Mercado de San Telmo. El estilo que utilizó es exclusivamente de características de Europa.

El establecimiento se basa en columnas de acero y un techo de vidrio, de manera que se obtenga la luz natural.

Las entradas están preparadas para que sea persistente la salida de ventilación.

El piso es de mármol de carrara, el cual cubre los distintos halls centrales, como también las estructuras interiores. Este piso, le brinda al Mercado de San Telmo la esencia italiana, que le otorga un estilo contemporáneo.

 

El Mercado de San Telmo y su Historia

A comienzos del Siglo XX, las familias más adineradas abandonaron la ciudad a causa de la fiebre amarilla, y los recién llegados a Buenos Aires, ocuparan sus caserones, convirtiéndolos en conventillos. La población crecía día a día. Las viejas despensas que existían en esa época comenzaron a quedarles chicas.

Por ese motivo, José Ocantos promovió la construcción de un gran lugar, en el cual los vecinos tuvieran la posibilidad de realizar las compras más indispensables: el Mercado de San Telmo.

El espacio asignado para ello, fue un galpón situado en las calles Bolivar, Estados Unidos, Defensa y Carlos Calvo, correspondientes al barrio de San Telmo.

El mencionado galpón, desde el año 1893, hasta ese momento, alojaba alfarería, albergues y billares, sitios destinados al entretenimiento de la familia.

La firma Moliné Hermanos, estuvo a cargo de la construcción del Mercado de San Telmo. Tiempo después, se ocupó la familia Devoto.

Finalmente, se inauguró el Mercado de San Telmo el día 14 de Febrero del año 1897. Lo cual, sorprendió a mucha gente que habitaba el sur de Buenos Aires. El mercado le brindó gran actividad al barrio.

Inicialmente, el Mercado de San Telmo tenía puestos en los que se vendía carne, pescado, verduras, pan, flores, y también artículos de mercería.

En poco tiempo, el nuevo establecimiento comenzó a ser uno de los lugares preferidos de los vecinos del barrio de San Telmo.

Todos, en el Mercado de San Telmo, empezaban a conocerse: los puesteros, los clientes… Las compras que se hacían eran, en algunos casos, una excusa para poder conversar. En estas relaciones, se destacaba el valor moral, cultural, la camaradería…

A partir del año 1960, se empezaron a realizar restauraciones en el Mercado de San Telmo. Intentaron hacer varias reformas, y quisieron utilizarlo para otros fines, hasta fines del siglo XX. Sin embargo, con el paso del tiempo, los vecinos del barrio reconocieron el valor histórico con el que cuenta el Mercado de San Telmo.

A pesar de la enorme crisis económica que sufrió Argentina, a partir del nuevo milenio, el apogeo de los supermercados, de los shoppings, y la distinta forma de comprar que adoptó la gente en general, el Mercado de San Telmo logró perdurar, estableciéndose como uno de los lugares tradicionales que, aquellos a los que les guste conocer la cultura del viejo barrio de San Telmo,  no pueden dejar de visitar.

Mercado de San Telmo:

Dirección: Bolívar y Carlos Calvo.

Horarios: De lunes a sábados, desde las 7:00 hasta las 13:00 horas, y desde las 16:00 hasta las 20:00 horas. Y los domingos, desde las 9:00 hasta las 14 horas.